Archivo de la etiqueta: España

Había una vez, nuestro circo

El mundo se ha convertido en un circo de tres pistas, de esos que se anuncian en los carteles con elefantes albinos y tiburones blancos montados sobre el hocico de una foca amaestrada, pero que luego solo incluyen algunos monos malcriados y payasos tenebrosos. A ver quién la suelta más gorda, a ver quién la tiene más grande. A ver quién queda mejor en los carteles. Hace unos días, el asesinato a tiros de la presidenta del PP de León, Isabel Carrasco, en mitad de la calle y a plena luz del día, monopolizó el debate público. Un crimen perpetrado con cobardía y crueldad por la nuca, que se llevaba por delante un personaje caciquil, con muchas sombras en su debe, y muchos, quizá demasiados, cargos públicos en su haber. Cabría esperar de una población —entre la que se incluye, por supuesto, la clase política— instalada en el juego democrático, respeto, o cuando menos, prudencia. Pero no. ¿Por qué, pudiendo incendiar los ánimos y conseguir seguidores, pudiendo obtener rédito político de un asesinato, iban algunos a cerrar la inmensa posibilidad de expresión que ofrecen las redes sociales? Haciendo las delicias de fans y secuaces, la incontinencia verbal de unos les llevó a vincular con gozo y sin complejos, el asesinato de Carrasco con los escraches, las sátiras en los medios de comunicación o la incivilizada izquierda radical que se adueña de las manifestaciones y los movimientos sociales. Eso unos. Otros, felices de haberse conocido, decidieron que la muerte de la mujer era algo previsible, justo y necesario. Quien la hace la paga, ya saben. Esas maravillas que se profieren desde bocazas inconscientes, que deben suponer que ellos no han hecho nada nunca para merecer un tiro en la nuca, que los malos son siempre los otros, y que se cargan de razón —de sus razones— para juzgar quién merece y quién no, tres balazos. Pero el asunto no había llegado a su zénit todavía: nada más y nada menos que el Ministro del Interior, envuelto en la bandera de la indignación y único defensor de la decencia, decide que hay que poner coto a las redes sociales para que no acojan indeseables. Y, ¿quiénes son los indeseables, señor Fernández-Díaz? ¿Los que se alegran de la muerte de Isabel Carrasco o los que se la desean a Alberto Garzón? Imagino su respuesta, airada: todos. Pero, llámeme ilusa, no acabo de ver la foto de la caverna política y mediática, esa que arrulla por las noches al Partido Popular, saliendo en tromba a denunciar las hostilidades cibernéticas vertidas sobre la izquierda de este país, o exigiendo con rabia la encarcelación de cuanto gilipollas decida llamar «puta», qué se yo, a Pilar Manjón.

Pero aquí, el que no se apunta al juego de la incontinencia es porque no quiere. Porque tenemos a Cañete, paternalista hasta la seducción, con eso de que debatir con las mujeres es complicado, puesto que, como bien saben todos los hombres de este país, no se puede hacer gala de superioridad intelectual frente a una dama, para no quedar uno de machista, que está mal visto. Y Alicia Sánchez-Camacho, feliz también de haber conocido a Cañete, dice de él que es el «mejor candidato» imaginable. Claro, debe ser que ella, como mujer y como dama, se deja abrumar por la superioridad intelectual del ministro. Imposible resistirse. Y luego, para coronar la semana, el indescriptible debate en el que el antedicho decidió esconder su inteligencia superior y sus poderosos argumentos ante una indefensa y nerviosísima Valenciano. Bien, pues en ese debate, a lo único que asistimos, más allá de la baba colgante de uno, y el flequillo mutante de la otra, fue a la política del arma arrojadiza, que decía Pedro Blanco. Sin referencias a Europa, sin una maldita propuesta constructiva, ni maldita la falta que hace. Un debate compuesto de monólogos huecos, que demostraban que, para ambos, lo único importante es ganar las elecciones — ¿las europeas o las nacionales?—. Y para ello todo vale, desde la herencia recibida hasta el lanzamiento apabullante de consignas, que no propuestas, y eslóganes mediáticos solo aptos para tuits y deleite del electorado embrutecido. Todo páramo, todo yermo, estéril.

Y una ya no sabe dónde meterse, en qué agujero esconder la cabeza para dejar de oír sandeces, para no oír a los que, desde el anonimato de las redes sociales, desean la muerte a todos los políticos; ni tampoco tener que aguantar a quienes, desde la impunidad que proporciona el ejercicio de poder, aseguran que no habríamos de pagar salarios dignos a los jóvenes sin estudios que, y cito textualmente a Mònica Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios, «no valen pa na». Y una servidora se desespera, porque no sabe dónde buscar el discurso ágil pero con argumento, con exposición y tranquilidad. Pero qué quieren que les diga, que la gente continúa yendo al circo a pesar de la engañifa de los carteles, y que yo, no desfallezco. Y también les comunico que, como yo, hay muchas personas que confían en que las cosas pueden ir mejor, en que tienen que ir mejor, sin necesidad de balazos. Porque esa gente sabe que la mejoría está en sus manos: los políticos no dejan de ser reflejo de la sociedad que los encumbra, así que, el meollo, depende de nosotros, y eso es, oigan, una gran responsabilidad. La mejora, la asunción de responsabilidades y la implementación de recetas adecuadas. Somos nosotros quienes tenemos que aprender a educarnos en el respeto, la tolerancia y la justicia. Por nosotros y por los que vendrán. El mundo se derrumba, ya saben, pero muchos seguimos empeñados en enamorarnos.

Isabel Villar Hernández

Etiquetado , , , , , ,

La importancia de la Cooperación

Era octubre de 2010 y dos diputadas de Les Corts Valencianes, Clara Tirado, del PSPV-PSOE, y Mireia Mollà, de Compromís presentaron una denuncia a la Fiscalía Anticorrupción el proceso de adjudicaciones de la Consellería de Solidaridad y Ciudadanía a la “Fundación Cyes”. Estamos hablando del caso Cooperación, un proceso judicial que investiga el desvío de fondos de la Generalitat que deberían haberse dedicado a ayudas al desarollo en Nicaragua. 1.66 millones de euros, de los cuales los nicaragüenses solo vieron 43.000 euros. A veces se nos olvida cuán importante es la cooperación en un mundo cada vez más insolidario.

¿Cómo surge el caso?

El pasado año 2010, la diputada del PSPV Clara Tirado denunció ante la fiscalía anticorrupción las adjudicaciones que desde la Conselleria de Solidaridad, presidida entonces por Rafael Blasco, se concedieron a la Fundación Cyes, por valor de 1,66 millones de euros, destinados a proyectos de cooperación en Nicaragua. La diputada denunció que, de este dinero, solo llegaron al país americano 43.000 euros. La investigación revelaría que el resto de los fondos se destinaron a la compra de dos entresuelos y dos garajes en Valencia.

Además de esta denuncia, la diputada de Compromís Mireia Morà también presentó una denuncia frente a la fiscalía en la que ponía el acento sobre la trama generada en torno a la Fundación Hemisferio. Según la denuncia de la diputada, esta fundación, integrada por empresas y ONG, se habría apropiado de las ayudas que la Conselleria de Cooperación destinaba a proyectos en el Tercer Mundo. Unos fondos que serían desviados hacia cuentas bancarias en España y Estados Unidos.

Andadura judicial

Un año más tarde, el juzgado de Instrucción Nº21 de Valencia, y los fiscales Jesús Carrasco y Vicente Torres empiezan una investigación en secreto, que contempla escuchas telefónicas. Comienzaa así la investigación de uno de los casos más graves de corrupción en nuestra comunidad. Quizá no tanto por el montante del dinero robado, sino más bien por la naturaleza misma del caso. Este juzgado de instrucción empezó unas investigaciones que le llevarían a concluir que la Fundación Hemisferio, encargada de gestionar proyectos de diversas ONG, a través de su presidente, Augusto César Tauroni, era el elemento a través del cual se desviaron alrededor de 6 millones de euros destinados a las ayudas al subdesarrollo. El 23 de febrero de 2012 comienzan las detenciones, un total de 14 en este primer día. Y entre los detenidos, el cabecilla de la trama, Tauroni, que ingresa en prisión por riesgo de fuga. La imputación del exconseller de Solidaridad, el popular Rafael Blasco, llegará en octubre de 2013, una vez el caso haya pasado a manos del Tribunal Superior de Justicia de Valencia. Finalmente, el 7 de enero de 2014 se procedió a la apertura de juicio oral por el caso Cooperación, en un juicio en el que, junto al exconseller Blasco, están imputadas ocho personas (cinco funcionarios de su Consejería y tres responsables de empresas) acusadas de tráfico de influencias , falsedad, prevaricación, malversación y fraude.

Rafael Blasco, exconseller de Solidaridad y principal acusado en el caso Cooperación. fuente: El País

Rafael Blasco, exconseller de Solidaridad y principal acusado en el caso Cooperación. fuente: El País

Blasco, Tauroni, y viceversa

Desde el momento en el que la investigación judicial se ve plagada del nombre de Tauroni, la sospecha recae por extensión sobre el exconseller de Solidaridad y Ciudadanía Rafael Blasco. Y no es que ambos sean de la misma localidad, que también (Alzira), sino que el sumario, las investigaciones y sobretodo las escuchas, dejan patente la estrecha relación entre Blasco y Tauroni, el Conill y el Jefe, según se referían uno al otro. Una relación que se plasmaba en llamadas, encuentros, mensajes telefónicos, enchufes varios, y por supuesto, interés por los negocios compartidos. La investigación no solo plantea que Tauroni utilizara las ayudas que Solidaridad concedía a ONG en beneficio propio, sino que acusa a Blasco de ser conocedor de la trama de su compatriota y sin embargo amigo. Y sobretodo, de ayudarle en sus lucrativos e ilgeales planes. La condición de aforado de Blasco obligó a que su imputación fuera llevada a cabo por el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, quien más tarde lo procesó como acusado, situación en la que ahora mismo se encuentra. Como hemos comentado, la base de la acusación de Blasco se encuentra en la relación que mantenía con Tauroni, una relación amigable que hacen suponer que Blasco no solo era conocedor de la trama, sino que ayudó a que esta se fraguara:

  • En primer lugar, en lo que se refiere a la adjudicación de ayudas a la Fundación Cyes, el sumario destaca que Blasco se aprovechó de su situación de conseller para otorgar el 1,66 millón de euros que esta fundación debía dirigir a Nicaragua, a pesar de la disconformiddad del resto de miembros de la comisión de adjudicación.
  • Otro punto clave es la gestación del proyecto de hospital de Haití tras el terremoto que asoló aquel país. Antes de que se adjudicase, personal de Hemisferio y de la consejería preparaban el proyecto en varias reuniones. Y Blasco lo sabía. Este último punto ha dado lugar a una segunda pieza separada del caso Cooperación, sin juicio todavía.
Augisto César Tauroni, en el banquillo de los acusados por el caso Cooperación. Fuente: Levante

Augisto César Tauroni, en el banquillo de los acusados por el caso Cooperación. Fuente: Levante

Así pues, Blasco se enfrenta a un juicio por desvío de las ayudas de la Fundación Cultural y de Estudios Sociales (Cyes), destinados supuestamente a proyectos a Nicaragua, pero que terminaron en inversiones inmobiliarias en Valencia, gracias y con el consentimiento de Blasco y otros altos cargos de esta consellería. Para la jueza que procesó al conseller existían “indicios objetivos que permiten sostener que las relaciones entre Rafael Blasco y Augusto César Tauroni no eran las habituales entre el máximo responsable de la Consejería y quienes pretendieran obtener subvenciones de la misma”.

Las conversaciones entre ambos [Tauroni y Blasco] “denotan una estrecha y antigua relación”, un “entorno de conocimiento y favores mutuos”, seála la magistrada.

La defensa de Blasco

En lo que va de juicio, la defensa de Blasco se ha apoyado en su papel como administrador, sin capacidad efectiva de toma de decisiones dentro de la Consellería. Además, el exconseller se ha afando insistentemente en repetir que no mantenía una relación etrecha con Tauroni, el otro cabecilla de la trama. Por el juicio han pasado testigos, funcionarios, trabajadores de las ONG e incluso una becaria de la consellería para certificar que blasco sí tenía poder de decisión, y lo ejercía en favor de las empresas y los negocios de Tauroni en lo que a las adjudicaciones de ayudas se refiere.

El exconseller, Rafael Blasco, junto a otros imputados durante el juicio del caso Cooperación. Fuente: eldiario.es

El exconseller, Rafael Blasco, junto a otros imputados durante el juicio del caso Cooperación. Fuente: eldiario.es

Además, la defensa de Blasco intenta por todos los medios demostrar que la policía, el fiscal y la juez evitaron premeditadamente reconocer que Blasco era objetivo principal de la investigación durante el primer año y medio de caso porque ello les hubiera obligado a trasladar la causa al Tribunal Superior de Justicia (TSJ), socavando así las pesquisas que en el trámite habrían dejado de ser secretas. Sin embargo, fuentes jurídicas aseguran que esta línea no tiene recorrido ya que la jueza instructura podría haber investigado a Blasco, dada su relación con Tauroni, sin necesidad de elevar la causa al TSJ.

Blasco dejó el Grupo Popular el 25 de junio de 2013, momento en el que presentó en el registro de las Cortes Valencianas una petición para obtener la condición de diputado no adscrito.

Galería de imágenes

Etiquetado , , , , ,

Siempre igual

El New York Times ha publicado recientemente un artículo sobre España, esta vez no versaba sobre la creciente pobreza de nuestro país, ni sobre los jóvenes que deben emigrar a otros países europeos en busca de una oportunidad. Esta vez hablaba de algo tan patrio y tan nuestro como la siesta.
Con el pretexto de nuestras supuestas siestas interminables, titulan un artículo sobre nuestro país: «España, la tierra de las 10 de la noche». Parten de un caso concreto, Jorge Rodríguez y sus amigos están viendo un partido de fútbol un miércoles por la noche en un bar. A mí no me parece raro, creo que a ninguno de nosotros nos lo parecería. Pero a ellos sí.
Tenemos un horario diferente, somos conscientes de ello. Solo hace falta salir de viaje, pasarnos por Londres y descubrimos que a las 6 de la tarde están cenando y de camino a casa, y eso pasa en el resto de Europa, al menos en la que va mejor. Los países del sur somos otra historia.
En los últimos meses se planteó el debate sobre si deberíamos cambiar nuestro uso horario y adaptarnos al inglés, que es al que verdaderamente pertenecemos, si Franco no hubiese querido hacerse tan amigo de Hitler y estar en consonancia hasta en la hora. ¿Es realmente factible un cambio horario? ¿Mejoraría eso nuestra productividad?
Considero que un cambio de hora tampoco sería la solución a todos nuestros problemas, aunque algunos lo vendan como la panacea. Pero no estaría de más plantearnos la posibilidad de trabajar en un horario continuado con poco tiempo para comer pero que acorte la jornada laboral considerablemente. Eso permitiría estar antes en casa, poder pasar más tiempo con la familia e incluso cenar un poco más pronto.
El problema es que es una cuestión cultural, nos gusta comer, comer y disfrutarlo, con nuestro café y nuestras conversaciones, y a ver como se consigue eliminar eso de una sociedad. Es misión casi imposible. Es cierto que el clima no ayuda en muchas ocasiones, que no es lo mismo estar en Londres, donde siempre llueve y hace frío, y eso no anima nada a quedarse por la calle durante un tiempo prolongado, que estar aquí, que muchas veces nuestro invierno parece su verano.
Al final parecen todo excusas, excusas que siempre ponemos para justificar que somos menos productivos, y por muchos expertos que nos cuenten historias sobre competitividad y la necesidad de parecernos a los europeos (pero a los buenos), si no tomamos conciencia y el sistema laboral tampoco tiene ganas de adaptarse, nos vamos a quedar igual. Eh, pero siempre nos quedará el turismo de sol y playa.

Carla Mouriño Sapiña.

Etiquetado , , , , , ,

Y quién es él

La nueva ley del aborto aprobada por el ministro Gallardón impone a las mujeres la obligación de ser madres, independientemente de cual sea su voluntad y sus condiciones de vida. La nueva ley no protege al concebido no nacido; más bien coarta a la persona, a la mujer. Pero, en esta situación no cabe más que preguntarse qué pasa con los hombres. Porque, hasta donde yo sé, si ese chavalillo que ha dejado embarazada a una adolescente —ahora incapacitada para decidir libremente si quiere abortar o no—, opta por hacer las maletas e ir a por tabaco, Gallardón no lo perseguirá hasta el infinito con ese discurso constante y lastimero del derecho a la vida de los no natos. De esta situación, las mujeres solo podemos extraer una conclusión: nos toca a nosotras, eternamenta subyugadas por el la obligación materna de debernos a los demás. Si la antigua ley nos dejaba la libertad para decidir, con esta se nos impone una decisión. Pero solo se nos impone a nosotras. Porque somos las mujeres quienes tenemos que cargar eternamente con el peso de servir al resto, de renunciar a nuestra vida en favor de la de los demás.  Gallardón se ha afanado en recordarnos que somos las mujeres quienes debemos asumir el peso de la vida; quienes estamos obligadas, por ley, a renunciar a todo por un embarazo. Los hombres, no. Ellos no tienen la obligación, sino la opción, que es bien distinto. Sobre nosotras recae la lacra del egoísmo y la crueldad si decidimos abortar, si decidimos pasar por el horrible trance de la interrupción del embarazo. Y ahora esa lacra se ha convertido en delito. Pero no para ellos. ¿Por qué nosotras somos diferentes? ¿Por qué yo, como mujer, tengo que asumir la obligación de ser madre, contra mi voluntad? Ah, porque me lo dice un hombre.  Un hombre que ha decidido actuar como un omnipresente Gran Hermano, controlándolo todo, llegando hasta los rincones más íntimos de la vida de las mujeres, legislando sobre nuestro cuerpo, sobre nuestro útero, sobre nuestra libertad. ¿Quién es él para hacerme eso? 

Isabel Villar Hernández

Etiquetado , , , , ,

Un drama

Esto sí que es un drama. Esto sí que es grave. Este fin de semana, como muchos sabréis, han fallecido tres miembros de una familia, la hija más pequeña sigue grave en el hospital, por intoxicación alimentaria. Comían alimentos caducados, comían lo que los vecinos les daban, lo que sobraba, lo que había en los contenedores.
Esta es una de las consecuencias más terribles, por calificarlas de algún modo, de esta crisis que nos ahoga cada día. Miles, sino son millones, de familias en nuestro país, tan avanzado que creíamos que era, se encuentran bajo el umbral de la pobreza. Son madres, padres, abuelos, niños, adolescentes, que están viviendo casi en la miseria. Todo empieza igual: un miembro de la familia se queda en paro, luego viene el otro, pasan los meses y las ayudas del paro se acaban, y entonces viene la nada. El vacío.
Gente que era de clase media, que pagaba un piso, tenía coche y por supuesto, ningún problema para alimentarse y alimentar a sus hijos, se ve abocada a la pobreza, a perder su casa, a ocuparla para tener un techo, a buscar en la basura, a no saber qué llevarse a la boca, pero sobre todo, a no saber qué darles a sus hijos.
No puedo estar más triste, pero tampoco más enfadada, porque los ricos cada vez tienen más y el resto cada vez tenemos menos y esto lo legitiman los poderes públicos. Ya no hablo de partidos políticos, hablo de país, hablo de Estado, que no nos pueden dejar caer así, que no pueden seguir ayudando a los grandes y dejando de lado a los pequeños, que somos mayoría, aunque a veces se les olvida.
Esta familia había solicitado una ayuda que tarda diez meses en llegar, ¿alguien pensó cómo podría sobrevivir esta familia todo este tiempo? ¿alguien piensa en esas dos niñas? ¿y en los padres, luchando para poder alimentarlas? Estamos hablando de comida, ni siquiera de casa, de comida.
Ahora, si la más pequeña sobrevive, si consigue seguir luchando por su vida, a ver cómo le explicamos que todo sigue igual, que este sistema arrollador ha acabado con su familia, y con muchas otras si no lo solucionamos, que los políticos, que en teoría nos representan a todos, siguen sin hacer nada, que siguen echándose la culpa unos a otros, como niños. Esto sí que es un drama. Esto sí que es grave.

Carla Mouriño Sapiña

Etiquetado , , ,

El azote del desempleo en España

Paro

Cola a las puertas de una oficina de empleo.

Este viernes en Siete Días hemos querido tratar en ‘A fondo’ un tema que ahora nos preocupa a la mayoría de españoles: el paro. Nos hemos preguntado las diferencias entre el paro registrado y los resultados de la Encuesta de Población Activa, que a veces pueden crear confusión por unas cifras disonantes, que parecen reflejar realidades diferentes. También hemos querido hacer especial hincapié en la precarización del empleo y el paro juvenil… ¿Quieres enterarte de todo de una forma sencilla? ¡No te pierdas este viernes Siete Días!

 

Etiquetado , , , ,

España, a la cabeza en consumo de alcohol, tabaco, cocaína y cannabis, segundo país de la UE con mayor esperanza de vida

Los nacidos en España tienen una esperanza de vida de 82,4 años, la segunda más alta de la Unión Europea después de la esperanza de vida de los italianos, 82,7 años, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), como explica en la edición 2013 de su informe Panorama de la Salud (Health at a Glance). Este mismo informe también señala que España tiene la cuarta esperanza de vida más alta de todo el mundo, después de Suiza (82,8), Japón (82,7) e Italia (82,7).

Este informe, que utiliza datos del 2011, recoge otros datos interesantes. Por ejemplo, desde 1970, la esperanza de vida de los españoles ha aumentado en diez años, ha pasado de situarse en 72,4 años a los 82,4 años actuales. Por sexos, se advierte que las mujeres españolas suelen vivir más que los hombres, 85,4 años de las mujeres frente a los 79,4 de los hombres.

Respecto a la mortalidad infantil, en España también se encuentra por debajo de la media mundial. El estudio de la OCDE recoge 3’2 defunciones de menores de un año por cada 1000 nacidos vivos, frente a las 4’1 defunciones que se registraban en 1970.

Lo singular de esta información es que ha sido publicada una semana después que el Observatorio Europeo de las Drogas señalara en su informe anual que España se encuentra a la cabeza de Europa en el consumo de alcohol, tabaco, cocaína y cannabis, especialmente entre la población más joven. En este último informe también se señala que el consumo de cocaína tocó techo en 2008-2009, es decir, se detectan algunos signos positivos que «plantean la posibilidad de una pérdida de popularidad de esta droga».

Las conclusiones del informe de la OCDE revelan que, en general, el estado de salud de los Españoles es bueno, medido en términos de esperanza de vida y mortalidad infantil, indicadores en los que España está por encima de la media de los países de la OCDE.

Etiquetado , , ,

El New York Times y el desempleo juvenil europeo

El pasado viernes, el New York Times, publicaba en portada una fotografía de una joven española que ha tenido que emigrar a Holanda para poder encontrar un trabajo. El periódico analiza las opciones laborales de los jóvenes europeos en un artículo titulado «Jóvenes, educados en Europa, y desesperados por un trabajo».

Melissa Abadía, joven española que vive en Holanda. Fuente: New York Times.

Melissa Abadía, joven española que vive en Holanda. Fuente: New York Times.

El Times concretamente presenta dos rutas para tratar de sobrellevar la situación a la que estos jóvenes se ven sometidos: quedarse e ir sobreviviendo a base de trabajos temporales mal pagados y que nada tienen que ver con los estudios cursados, o bien, salir fuera del país, emigrar, y conseguir trabajos similares a los que hay en España —u otro país de la periferia europea—, pero mejor pagados.

La publicación muestra las opciones en dos casos concretos de dos jóvenes españolas: el de Alba Méndez, que decide quedarse en España, aunque lejos de su casa, puesto que vive en Madrid y es canaria; y el de Melissa Abadía, que al no encontrar trabajo de enfermera, se marchó a Holanda. Una encuentra empleo durante tres meses en un supermercado de la capital, la otra trabaja en un almacén de una empresa de zapatos holandesa.

Durante el relato se muestra una visión dura y desesperante de las que jóvenes, que llegan a preguntarse qué han hecho mal. La tristeza parece reinar en sus vidas, porque piensan que es casi imposible encontrar un trabajo de lo que estudiaron, y eso les lleva a no se sentirse valoradas.

El problema del paro juvenil es un drama a nivel europeo, las políticas de austeridad no han contribuido a mejorar esta lacra y esta generación parece estar condenada si los políticos no ponen freno a esta vorágine.

Aunque las protagonistas del reportaje son dos chicas españoles, es cierto que somos el país más afectado por el desempleo juvenil, también se nutre de numerosos relatos de otros jóvenes europeos —sobre todo de la periferia del continente— que se han visto obligados a emigrar o que están a la deriva buscando trabajo en su país.

Dejar tu país debería ser una opción, no una obligación.

Todos los relatos conforman un álbum desesperanzador para Europa, para la que la publicación tiene palabras dirigidas a los líderes europeos, sobre los que «pesa» esta cuestión, como llama a los 100.000 graduados españoles que han dejado España en los últimos años.

Además, el New York Times erige a Canadá, Australia o Estados Unidos, como destinos preferidos, fuera del continente europeo, por estos jóvenes en busca de oportunidades.

Parece que desde el otro lado del Atlántico se han preocupado por la situación de nuestro continente y además, con testigos muy próximos que tal vez pretendan mostrar una realidad desconocida para los estadounidenses, que también sufren el desempleo derivado de la crisis, pero al menos, desde los medios, tanto europeos como norteamericanos no se le da tanta importancia.

Para leer el artículo completo pinchad aquí.

Etiquetado , , , , , , , ,

Forbes publica la lista de los españoles más ricos

Esta semana la revista Forbes ha publicado la lista de las cien personas más ricas de España. La tradición de la publicación estadounidense ha aterrizado en nuestro país de la mano de su homóloga española. Y es que desde 1986, Forbes publica listas de todo tipo, desde billonarios hasta las mejores ciudades para los negocios, pasando por las mejores compañías del mundo.
Un modelo que ya había triunfado en Estados Unidos y que llenaba nuestros telediarios con las personas más ricas de todo el mundo, pero también con las poderosas, o las jóvenes y famosas. Las listas despiertan la curiosidad de los ciudadanos que, aunque no sean habituales compradores de la revista, caen ante la tentación de conocer el estado financiero de unos pocos que tienen mucho. No olvidemos que Forbes es una revista de finanzas.

Diseño de presentación de la lista de las cien personas más ricas de España. Fuente: Forbes.

Diseño de presentación de la lista de las cien personas más ricas de España. Fuente: Forbes.

En España forma parte del entramado editorial Spain Media —que aglutina otras revistas como Esquire o Harper’s Bazaar— que está logrando hacerse con una parte importante del mercado y atrae a un target joven, desencantado con las revistas tradicionales, pero también adultos con ganas de encontrar revistas serias y dinámicas, con un buen diseño.
Lo cierto es que Forbes España, que se nos presentó como «nada personal, solo negocios», ha conseguido una gran repercusión mediática con la publicación en el número de noviembre de los españoles más ricos. Desde la redacción afirman que han realizado «un pormenorizado trabajo de investigación prolongado durante meses ha permitido elaborar no sólo la lista de los más ricos del país, sino también el retrato robot de las personas con mayor fortuna de España y sus apetitos a la hora de colocar su patrimonio».
Parece ser que todo el trabajo ya está dando sus frutos.

Más información en: Forbes España

Etiquetado , , ,

Como siempre

Una de las noticias con las que hemos sido sorprendidos esta semana ha sido el espionaje masivo que nuestro país ha recibido por parte de Estados Unidos. Alrededor de sesenta millones de llamadas telefónicas han sido intervenidas en suelo español, a ti, a mí, al vecino, a Rajoy. Y cuando el caso ya era lo suficientemente preocupante, ahora parece ser que el Centro Nacional de Inteligencia de España (CNI) era consciente y, además, colaboró con la agencia de espionaje estadounidense.
¿Y qué? ¿Qué pasa con que nos espíen? Porque aquí parece que no pasa nada. Absolutamente nada. Margallo dice que se investigará, pero siempre «en condicional», suponiendo que esta situación no se produjo. Rajoy espera nuevas explicaciones, siempre espera, nunca habla. Los ciudadanos estamos empezando a cansarnos de que nos esquiven, nos contesten con largas y no nos aclaren nada.
Debemos reclamar nuestro derecho recibir explicaciones de Estados Unidos sobre su intromisión en nuestros asuntos internos en pro de la seguridad internacional. Sí, es cierto que en ocasiones las actuaciones gubernamentales son necesarias para conseguir un mundo más seguro, pero, ¿a qué precio?
Y mientras, seguimos esperando que Fernández de Kirchner nos llame por el asunto de YPF, Picardo por las intrusiones de Gibraltar y Obama por cotilla. Pero no pasa nada, Rousseff y Merkel ya lo pondrán en nuestro lugar por nosotros. Como siempre.

Carla Mouriño Sapiña

Etiquetado , , , ,